Un airdrop legítimo premia a quienes usaron un protocolo temprano o tenían un token relacionado. El proyecto envía los tokens directo a las wallets que califican, y normalmente puedes verificarlo por los canales oficiales del proyecto. Estos son reales y a veces valiosos.
La versión scam se viste igual. Aparece un token que dice ser un airdrop, pero reclamarlo implica visitar un sitio y aprobar un contrato. Ese approval es todo el objetivo de la operación. El token no vale nada; tu firma sí. Trata cualquier airdrop que te exija conectar y aprobar antes de poder verlo como hostil hasta que se demuestre lo contrario.
Verifica antes de tocar. Confirma el airdrop por las cuentas conocidas del proyecto, nunca por un link en el nombre del token. Si no puedes verificarlo, déjalo quieto. Un token no solicitado en tu wallet está más cerca del dust que de un regalo.