Cuando aportas dos tokens a un liquidity pool, el pool los rebalancea automáticamente a medida que los traders swapean contra él. Si un token sube fuerte frente al otro, el pool termina con más del perdedor y menos del ganador. Comparado con solo holdear ambos tokens en tu wallet, sales perdiendo. Esa brecha es el impermanent loss.
Se llama impermanent porque solo existe en papel mientras sigues en el pool. Si los precios vuelven a donde empezaron, la brecha se cierra. Si retiras mientras los precios están lejos, la pérdida se vuelve permanente y real. Las comisiones de trading que ganas como proveedor de liquidez pueden compensarla, a veces por completo, pero no siempre.
La lección es que proveer liquidez no es rendimiento gratis. Es un intercambio: ganas comisiones a cambio de asumir el riesgo de divergencia de precios. Los pares de tokens que se mueven juntos tienen poco impermanent loss; los pares volátiles pueden tener mucho.